Cuba revoluciona el turismo y el transporte

Ambos sectores buscan ahora apertura a privados, inversiones inmobiliarias y nuevas medidas para vehículos.

La Asamblea Nacional aprobó el 18 de junio un paquete de reformas que transforma el sector turístico, elimina restricciones vehiculares y promueve la movilidad eléctrica.

En el marco del histórico paquete de 176 medidas económicas aprobado por la Asamblea Nacional (Parlamento), el sector turístico y el sistema de transporte cubano protagonizan una de las transformaciones más profundas de las últimas décadas.

Ello implica la apertura a la inversión privada y extranjera, la autorización de negocios inmobiliarios en zonas estratégicas y la eliminación de restricciones para la adquisición de vehículos.

Las propuestas, presentadas por el primer ministro cubano, Manuel Marrero, buscan reactivar una economía golpeada por la crisis energética, la caída del turismo internacional y la escasez de divisas.

Las reformas incorporan un abanico de nuevas modalidades de negocio dentro del sector turístico, que incluyen los arrendamientos, el uso de usufructo sin carácter oneroso y -evaluado caso a caso- la venta de inmuebles, tanto para cubanos residentes en el país como para aquellos que viven en el exterior.

Las autoridades confirmaron que estas oportunidades serán incluidas en la cartera oficial de proyectos de inversión, con especial énfasis en zonas de desarrollo económico que cuenten con incentivos diferenciados.

Destinos estratégicos como los cayos, La Habana Vieja, Trinidad y otros territorios con alto potencial turístico, podrán acoger todas las modalidades de negocio autorizadas.

Uno de los cambios más relevantes es la autorización para que empresas mixtas, actores privados y otras formas de gestión no estatal puedan operar instalaciones turísticas que hasta ahora permanecían bajo control mayoritario del Estado. Las medidas contemplan una amplia variedad.

Por un lado, aparecen Marinas y servicios náuticos, pues habilitarán empresas mixtas y esquemas de arrendamiento para la gestión de marinas, ampliando la oferta de turismo náutico en la isla.

Le siguen Agencias de viajes privadas: se autorizará la constitución de agencias de viajes en manos de empresas mixtas, actores privados y formas de gestión no estatal, un sector que hasta ahora tenía fuertes limitaciones.

Abarcan además nuevos servicios turísticos: se incorporarán guías de turismo privados y se aprobarán gestores de destinos locales, ampliando las oportunidades de negocio para emprendedores cubanos.

También conciben Franquicias internacionales, pues las autoridades confirmaron la intención de atraer franquicias extranjeras, cadenas de restaurantes y marcas internacionales para operar en Cuba, permitiendo también la expansión internacional de franquicias cubanas.

Otro de los cambios más llamativos es la autorización para desarrollar proyectos inmobiliarios en zonas turísticas estratégicas.

Destinos como La Habana Vieja, Trinidad, los cayos turísticos y otras áreas de alto interés económico podrán recibir nuevas inversiones destinadas a viviendas, complejos turísticos y otros desarrollos relacionados con la actividad turística.

El Gobierno anunció que estas oportunidades también podrán incorporarse a la cartera oficial de inversión extranjera, lo que podría abrir nuevas posibilidades para emigrados cubanos interesados en invertir en el sector turístico nacional.

Como parte del paquete, se introducirá además el cobro de un impuesto especial a las actividades turísticas, destinado a la protección del medio ambiente y otros fines asociados a la sostenibilidad del sector.

En el ámbito del transporte, las medidas incluyen una apertura significativa que busca dinamizar un sector afectado por la escasez de combustible y el deterioro de la infraestructura.

Las reformas contemplan la eliminación de restricciones para la adquisición de vehículos por parte de actores privados y extranjeros, así como la autorización de la renta de autos por parte de empresas mixtas, la inversión extranjera y otras formas de gestión no estatal.

Además, se prevén incentivos específicos para la importación y uso de autos eléctricos como parte de una estrategia de modernización del parque automotor cubano y de reducción de la dependencia de combustibles fósiles.

Los cambios llegan en medio de una fuerte contracción del turismo internacional, afectado por los apagones, la escasez de combustible, las dificultades de transporte y el deterioro de la infraestructura hotelera.

Tomado de Prensa Latina

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